Cuidar la salud bucal implica estar atentos a posibles complicaciones tras ciertos procedimientos odontológicos, como las extracciones dentales. Problemas como la inflamación del alveolo, pueden generar molestias significativas si no se tratan adecuadamente. En casos como estos, contar con un equipo profesional y saber reconocer los síntomas es clave. En este sentido, vamos a explicaros detalladamente qué es la alveolitis dental y cómo detectarla a tiempo
La clínica dental Martínez Rioboo, conocida por ser la única clínica dental en el centro de A Coruña, se especializa en la prevención y tratamiento de estas y otras afecciones, ofreciendo soluciones personalizadas para garantizar el bienestar de sus pacientes.
Alveolitis dental: definición
La alveolitis dental, también conocida como osteítis alveolar o alveolitis seca, es una complicación que puede surgir después de una extracción dental, particularmente en casos como la extracción de las muelas del juicio. Ocurre cuando el coágulo de sangre que debería formarse en el alvéolo (la cavidad ósea donde estaba alojado el diente) no se desarrolla adecuadamente, se desplaza o se disuelve prematuramente. Este coágulo es crucial para proteger el hueso y las terminaciones nerviosas expuestas, además de iniciar el proceso de cicatrización.
Sin este coágulo el hueso y los nervios quedan al descubierto, provocando un dolor intenso que puede irradiarse hacia otras áreas como el oído, la mandíbula o la cabeza. Además, la alveolitis puede ralentizar la curación del sitio de extracción y aumentar el riesgo de infecciones secundarias
Tipos de alveolitis dental
Existen dos tipos principales de alveolitis dental:
Alveolitis seca
La alveolitis seca es la forma más común de esta afección y ocurre cuando el coágulo de sangre que debería formarse en el alvéolo dental no se desarrolla correctamente, se disuelve o se desplaza. Esto deja el hueso expuesto y desprotegido, causando un dolor intenso y persistente. La causa más frecuente de esta afección es el consumo del tabaco.
Características principales:
- Ausencia del coágulo de sangre. El alvéolo se presenta vacío y puede observarse el hueso expuesto.
- Dolor severo. Suele aparecer entre 24 y 72 horas después de la extracción y puede irradiarse hacia el oído, la mandíbula o la sien.
- Mal aliento o mal sabor de boca. Debido a la acumulación de restos de alimentos y bacterias en el alvéolo.
- Sin signos evidentes de infección. A diferencia de la alveolitis húmeda, la seca no se asocia comúnmente con secreción purulenta.
Alveolitis húmeda
La alveolitis húmeda, aunque menos frecuente, ocurre cuando el coágulo sanguíneo se forma, pero sufre una descomposición parcial dentro del alvéolo, lo que genera inflamación e infección.
Características principales:
- Presencia de un coágulo descompuesto. El alvéolo puede contener tejido en descomposición que contribuye a la inflamación.
- Dolor acompañado de inflamación. Además del dolor, puede haber hinchazón y enrojecimiento de los tejidos circundantes.
- Supuración. En algunos casos, se observa secreción purulenta con mal olor.
- Mayor riesgo de infección. La alveolitis húmeda puede requerir un tratamiento más intensivo debido a la probabilidad de infecciones bacterianas.
Diferencias entre alveolitis seca y alveolitis húmeda
- Presencia del coágulo sanguíneo: en la alveolitis seca, el coágulo sanguíneo está ausente, dejando el hueso expuesto en el alvéolo, mientras que en la alveolitis húmeda el coágulo está presente, pero en estado de descomposición parcial.
- Síntomas principales: en la seca el dolor es intenso y persistente. Aparece entre 24 y 72 horas después de la extracción dental y puede irradiarse hacia el oído, la mandíbula o la sien. En el caso de la húmeda, el dolor va acompañado de inflamación local, con enrojecimiento de los tejidos circundantes.
- Mal olor y sabor de boca: con la alveolitis seca puede haber mal aliento debido a la acumulación de restos de comida en el alvéolo vacío. En cambio, en la alveolitis húmeda el mal aliento es más pronunciado debido a la supuración e infección.
- Presencia de supuración: en la seca no hay supuración ni secreción purulenta, mientras que en la húmeda es común observar supuración (secreción de pus) en el alvéolo.
- Aspecto del alvéolo: en la seca el alvéolo se ve vacío y con hueso expuesto. Sin embargo, en la húmeda el alvéolo presenta tejido descompuesto y puede haber presencia de secreción.
- Asociación con infección: la alveolitis seca, generalmente no se asocia con infección bacteriana. Por la contra, la húmeda tiene mayor riesgo de infección debido a la acumulación de tejido descompuesto y bacterias.
- Tratamiento necesario: para la alveolitis seca el enfoque suele ser para aliviar el dolor mediante apósitos medicados, analgésicos, legrado y protección del alvéolo. En cambio, para la alveolitis húmeda se requiere limpieza del alvéolo, uso de antibióticos si hay infección, y control del dolor e inflamación.
Posibles causas de la aparición de alveolitis dental
Como hemos dicho, la alveolitis dental deja el hueso y las terminaciones nerviosas expuestas, causando dolor y retrasando el proceso de cicatrización. Las principales causas de la alveolitis dental incluyen:
Higiene bucal deficiente
Una higiene bucal inadecuada después de la extracción puede aumentar el riesgo de infecciones y retrasar la cicatrización. La acumulación de restos de alimentos y bacterias en el alvéolo puede interferir con la formación del coágulo y contribuir a su descomposición.
Tabaquismo
El consumo de tabaco es una de las principales causas de la alveolitis dental. La nicotina reduce el flujo sanguíneo, lo que dificulta la formación del coágulo y retrasa la cicatrización. Además, la acción de succionar al fumar puede desalojar el coágulo sanguíneo del alvéolo.
Enjuagues o succión vigorosa
Acciones como enjuagar la boca con fuerza, usar pajitas o escupir de manera brusca pueden generar suficiente presión para desalojar el coágulo de sangre recién formado en el alvéolo, exponiendo el hueso y las terminaciones nerviosas.
Uso de anticonceptivos orales
Las mujeres que toman anticonceptivos orales tienen un mayor riesgo de desarrollar alveolitis dental debido a los niveles elevados de estrógeno, que pueden interferir con el proceso de coagulación y cicatrización.
Extracciones complicadas
Las extracciones dentales traumáticas o quirúrgicas, como en el caso de las muelas del juicio incluidas o fracturadas, incrementan el riesgo de alveolitis. Estos procedimientos implican mayor manipulación del tejido óseo y de las encías, lo que puede dificultar la formación y estabilidad del coágulo sanguíneo.

Infecciones preexistentes
Si el diente extraído estaba rodeado de tejidos infectados, como en casos de periodontitis o abscesos, el riesgo de desarrollar alveolitis aumenta. La infección puede dificultar la formación y estabilidad del coágulo.
Edad y salud general del paciente
La edad avanzada, enfermedades crónicas (como diabetes) o condiciones que afectan el sistema inmunológico pueden dificultar el proceso de cicatrización, aumentando la probabilidad de desarrollar alveolitis dental así como la toma de algún tipo de medicación.
Prevención de la alveolitis dental
La alveolitis dental es una complicación dolorosa pero prevenible. Para reducir el riesgo, es fundamental seguir las indicaciones del dentista después de una extracción.
Además, acudir a revisiones dentales para evaluar el proceso de cicatrización es clave. Con estos cuidados, puedes minimizar significativamente la probabilidad de desarrollar alveolitis y garantizar una recuperación más rápida y cómoda.




