Morder un bocadillo, pronunciar con claridad o cerrar la boca por completo. Acciones tan cotidianas pueden complicarse cuando existe un desajuste en la manera en que encajan los dientes. En qué consiste la mordida abierta es una pregunta que muchas personas se hacen al notar que sus dientes no se tocan como deberían. Lejos de ser solo una cuestión estética, este problema puede alterar funciones tan importantes como la masticación o el habla.
En la Clínica Dental Martínez Rioboo localizada en el centro de A Coruña, trabajamos para que nuestros pacientes recuperen no solo la armonía de su sonrisa, sino también su comodidad y bienestar diario.
¿Qué es la mordida abierta?
La mordida abierta es un tipo de maloclusión dental en la que, al cerrar la boca, los dientes superiores e inferiores no logran juntarse en alguna zona, dejando un espacio visible entre ellos. Este espacio puede aparecer en la parte delantera (mordida abierta anterior) o en los laterales y zona posterior (mordida abierta posterior).
Cuando la mordida es normal, los dientes superiores encajan ligeramente por delante de los inferiores, permitiendo una buena función al masticar, hablar y mantener una sonrisa armónica. Sin embargo, en la mordida abierta, este contacto no se produce en ciertos puntos, lo que puede provocar:
- Dificultad para cortar alimentos con los dientes frontales.
- Problemas en la pronunciación de algunos sonidos.
- Respiración bucal.
- Desgaste desigual de los dientes.
- Cambios estéticos en la sonrisa y el perfil facial.
Tipos de mordida abierta
No todas las mordidas abiertas son iguales. Este problema puede presentarse de distintas maneras según la zona de la boca en la que se produce la falta de contacto entre los dientes. Conocer los tipos de mordida abierta es importante para entender su origen, su impacto y las posibles soluciones.
Mordida abierta anterior
Es la más común. Afecta a los dientes frontales, es decir, a los incisivos y caninos. Al cerrar la boca, los dientes superiores e inferiores en esta zona no se tocan y queda un espacio visible. Esto puede dificultar morder alimentos como bocadillos o frutas, y también influir en la pronunciación de ciertos sonidos.
Mordida abierta posterior
En este caso, el espacio sin contacto se produce en la parte trasera de la boca, entre los molares o premolares. Es menos frecuente, pero puede afectar seriamente la capacidad de masticar correctamente, ya que los dientes encargados de triturar los alimentos no encajan como deberían.
Mordida abierta unilateral o bilateral
En ocasiones, la mordida abierta se da solo en un lado de la boca (unilateral) o en ambos (bilateral). Este detalle es relevante para planificar el tratamiento, ya que puede influir en la simetría del rostro y en la forma en que la mandíbula se desplaza al masticar.
Causas de la mordida abierta
La mordida abierta puede tener distintos orígenes. En algunos casos, está relacionada con factores genéticos, pero en muchos otros es el resultado de hábitos adquiridos, especialmente durante la infancia. Identificar la causa es fundamental para elegir el tratamiento más adecuado.
Factores hereditarios o esqueléticos
En algunas personas, la mordida abierta se debe a la forma en que se desarrollan los huesos maxilares y mandibulares. Esta predisposición genética puede hacer que el crecimiento óseo sea desigual, provocando que las arcadas dentales no encajen correctamente al cerrar la boca. En estos casos, el problema suele ser más complejo y puede requerir tratamientos combinados.
Hábitos orales en la infancia
Los hábitos adquiridos en los primeros años de vida son una de las principales causas de mordida abierta, especialmente en su forma anterior. Entre los más habituales se encuentran:
- Succión del pulgar o uso prolongado del chupete.
- Empuje lingual: cuando la lengua se apoya contra los dientes al tragar o al hablar.
- Respiración bucal: respirar habitualmente por la boca en lugar de por la nariz puede afectar al desarrollo normal de la mordida.
Estos comportamientos ejercen presión sobre los dientes y los huesos en formación, alterando su alineación.
Pérdida prematura de dientes o erupción incompleta
En algunos casos, la mordida abierta puede aparecer si se pierden dientes de manera prematura (especialmente en la zona posterior) o si ciertos dientes no erupcionan correctamente. Esto deja espacios que alteran la forma en que los dientes superiores e inferiores se encuentran al cerrar la boca.
Problemas funcionales o neuromusculares
Algunas alteraciones en la musculatura facial o en la articulación temporomandibular (ATM) pueden influir en la postura de la mandíbula y en la manera en que se produce la mordida, favoreciendo la aparición de una mordida abierta.
Síntomas y consecuencias de padecer mordida abierta
La mordida abierta no siempre causa dolor o molestias evidentes desde el principio, pero sus efectos pueden afectar a diferentes aspectos de la vida diaria.
- Espacio visible entre los dientes. Uno de los signos más característicos es la presencia de un hueco entre los dientes superiores e inferiores al cerrar la boca. Este espacio puede ser evidente al sonreír, hablar o simplemente al mantener la boca en reposo.
- Dificultad para morder y masticar. Las personas con mordida abierta suelen tener problemas para cortar o triturar algunos alimentos. Morder un bocadillo, una manzana o alimentos similares puede resultar complicado, ya que los dientes no encajan adecuadamente.
- Problemas en el habla. Cuando los dientes no se encuentran en la posición correcta, también puede alterarse la pronunciación. Son frecuentes los problemas para emitir sonidos como la «s» o la «z». Incluso puede haber escape de aire al hablar, lo que se conoce como ceceo o seseo interdental.
- Respiración bucal. En algunos casos, la mordida abierta favorece que la persona respire por la boca en lugar de por la nariz. Esto no solo altera la función respiratoria normal, sino que puede resecar la boca y aumentar el riesgo de caries y problemas en las encías.
- Desgaste desigual y dolor mandibular. Al no distribuirse bien las fuerzas al masticar, ciertos dientes soportan más presión de la habitual. Esto puede provocar un desgaste prematuro del esmalte, sensibilidad dental y molestias en la articulación temporomandibular, como chasquidos o dolor al abrir y cerrar la boca.
- Impacto estético y en la autoestima. La mordida abierta puede influir en la apariencia del rostro. En algunos casos, impide cerrar completamente los labios sin esfuerzo, lo que afecta al perfil facial y a la expresión. Además, la alteración de la sonrisa puede repercutir en la confianza y las relaciones sociales.
Tratamientos para la mordida abierta
Corregir la mordida abierta es posible, pero el tipo de tratamiento más adecuado dependerá de la edad del paciente, de la causa del problema y de la gravedad del caso. En la Clínica Dental Martínez Rioboo, ofrecemos soluciones personalizadas que buscan no solo cerrar la mordida, sino también restablecer la función y la estética de la sonrisa.
Corrección de hábitos en niños pequeños
En los casos más leves y en edades tempranas, es posible que solo sea necesario eliminar los hábitos que están provocando la mordida abierta, como la succión del pulgar, el uso prolongado del chupete o el empuje lingual. En estas situaciones, el propio crecimiento del niño puede contribuir a cerrar la mordida de forma natural una vez eliminado el hábito.
Ortodoncia interceptiva
Cuando el paciente aún se encuentra en fase de crecimiento, se pueden utilizar aparatos ortodónticos especiales para guiar el desarrollo de los huesos y dientes. La ortodoncia interceptiva ayuda a corregir la mordida abierta antes de que se convierta en un problema más severo en la edad adulta.

Ortodoncia en adolescentes y adultos
En pacientes mayores, el tratamiento habitual es la ortodoncia con brackets o alineadores transparentes según valoración. Estos sistemas permiten mover los dientes a su posición correcta y cerrar el espacio que caracteriza a la mordida abierta. Aunque en adultos es un proceso más largo, puede ser muy efectivo en los casos de origen dental.
Cirugía ortognática
En los casos más severos o cuando la mordida abierta se debe a un problema esquelético importante, la ortodoncia por sí sola no es suficiente. En estas situaciones, es necesario combinarla con una cirugía ortognática para reposicionar los huesos maxilares y lograr un cierre adecuado de la mordida. Este tratamiento está indicado sobre todo en adultos cuando el crecimiento ya ha finalizado.
Otras opciones complementarias
En algunos casos concretos, especialmente cuando hay ausencia de dientes o problemas funcionales añadidos, se pueden emplear tratamientos complementarios como férulas, rehabilitación protésica o terapias miofuncionales para mejorar la función de la lengua y de los músculos faciales.
La importancia de la detección temprana
Detectar la mordida abierta a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una intervención más compleja en el futuro. En la infancia, cuando los huesos todavía están en desarrollo, es mucho más fácil corregir alteraciones en la mordida mediante técnicas poco invasivas. Por eso, es fundamental que los padres estén atentos a señales como el uso prolongado del chupete, la respiración por la boca o la separación visible entre los dientes al cerrar la boca.
Realizar revisiones periódicas con el dentista u ortodoncista desde edades tempranas permite identificar cualquier problema de forma precoz y planificar el tratamiento más adecuado en cada etapa del crecimiento. En la Clínica Dental Martínez Rioboo, apostamos por la prevención y el diagnóstico temprano como la mejor herramienta para cuidar la salud bucodental desde la infancia.
Una intervención a tiempo no solo evita complicaciones futuras, sino que también contribuye al bienestar general, la autoestima y la calidad de vida del paciente.




