Problemas de mordida y alineación
en la categoría Salud dental en A Coruña
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Muchas personas creen que los problemas de mordida y alineación son únicamente una cuestión estética, pero lo cierto es que también repercuten en la salud bucodental y en la calidad de vida. Cuando los dientes no encajan como deberían, pueden aparecer dificultades para masticar o hablar, molestias en la mandíbula, desgaste prematuro del esmalte, complicaciones en las encías y estructuras que soportan los dientes que en algunos casos y con el tiempo pueden derivar en pérdida de piezas dentales . Detectarlos y tratarlos a tiempo es fundamental para evitar que se agraven con el paso de los años.

En la clínica dental Martínez Rioboosituada en el centro de A Coruña, saben que cada sonrisa es única y que detrás de una mordida correcta hay mucho más que una buena imagen. Está en juego la comodidad, la salud y la confianza personal. Con un diagnóstico preciso y los tratamientos adecuados, es posible corregir tanto pequeños desajustes como maloclusiones más complejas, logrando una sonrisa armónica y una boca plenamente funcional.

¿Qué es la mala oclusión y la desalineación dental?

La mala oclusión es una alteración de la mordida correcta de los dientes superiores sobre los inferiores. Se da cuando la posición de mordida de unos sobre otros no es la adecuada repercutiendo en varios factores que aquí detallaremos.

La desalineación dental, por su parte, hace referencia a la posición incorrecta de los dientes dentro de la arcada. Aquí entran casos como el apiñamiento (cuando no hay espacio suficiente y los dientes se amontonan), los diastemas (dientes separados con huecos visibles) o piezas que están giradas o inclinadas. Estos problemas no solo influyen en la apariencia de la sonrisa, sino que también pueden complicar la higiene diaria, aumentando el riesgo de caries y enfermedades de las encías. También en determinados casos se producen traumas oclusales en piezas con sobrecarga de mordida.

En definitiva, unos dientes bien alineados no son solo cuestión estética, también facilitan la limpieza, favorecen una mordida equilibrada y contribuyen a mantener la boca sana en el largo plazo.

Causas de la mala mordida y la desalineación dental

Diversos factores pueden estar detrás de una mordida inadecuada o de dientes torcidos:

Genética o herencia

La forma y tamaño de los huesos maxilares y de los dientes suelen heredarse. Si en tu familia hay antecedentes de maloclusiones (mordidas anormales), es más probable que tú o tus hijos las desarrollen.

Hábitos orales infantiles

Costumbres prolongadas durante la niñez, como chuparse el pulgar, usar chupete o biberón más allá de la edad recomendada, o respirar habitualmente por la boca, pueden alterar la posición de los dientes y la forma en que encajan al morder. Estos hábitos ejercen fuerzas anómalas sobre las encías y huesos en desarrollo, desviando la alineación normal.

Pérdida prematura de dientes de leche

Si un niño pierde un diente de leche antes de tiempo (ya sea por caries o por un golpe), los dientes adyacentes tienden a moverse y ocupar el espacio vacío. Esto puede causar desalineación cuando erupcionen los dientes permanentes. Del mismo modo, la ausencia de alguna pieza dental permanente en el adulto (por extracciones o traumatismos) permite que los demás dientes se desplacen de su sitio.

Problemas de desarrollo óseo

Un crecimiento anómalo o desigual de los maxilares superior e inferior puede llevar a discrepancias en la mordida. Por ejemplo, si la mandíbula crece más de lo normal en relación al maxilar superior o viceversa, se producirán mordidas descompensadas (como prognatismo o clase III, y retrognatismo o clase II, que explicaremos más abajo).

Traumatismos o lesiones

Los golpes en la boca durante la infancia (o en cualquier edad) que provocan la rotura o pérdida de dientes pueden alterar la posición de los dientes vecinos y la forma de morder. Un accidente puede desencadenar así un problema de alineación que antes no existía.

En muchos casos, la mala mordida es el resultado de una combinación de estos factores. Por ejemplo, podrías haber heredado una mandíbula algo más pequeña (factor genético) y además haber usado chupete prolongadamente de niño (factor de hábito), acumulándose así dos causas de desalineación. La buena noticia es que, independientemente de la causa, la mayoría de estos problemas tienen solución con tratamiento odontológico adecuado.

Tipos comunes de problemas de mordida (maloclusiones)

Existen distintos tipos de mordidas incorrectas que los dentistas clasifican según cómo encajan (o dejan de encajar) los dientes superiores con los inferiores. Los términos pueden sonar técnicos, pero aquí los explicamos de forma simple:

Sobremordida (mordida profunda)

Ocurre cuando los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores al morder. En una mordida normal los dientes de arriba apenas cubren a los de abajo, pero en la sobremordida los incisivos superiores tapan gran parte de los inferiores, a veces hasta por completo.

Esto puede notarse porque apenas se ven los dientes inferiores cuando la boca está cerrada. Una sobremordida muy pronunciada puede provocar desgaste en los dientes inferiores e incluso lesiones en el paladar, además de problemas estéticos y funcionales al morder. Por fortuna, es posible corregirla con tratamientos de ortodoncia adecuados.

Mordida inversa (underbite o prognatismo)

Es lo contrario a la anterior. Aquí es la mandíbula inferior la que está más adelantada que el maxilar superior, haciendo que los dientes inferiores queden por delante de los superiores al cerrar la boca. Este tipo de maloclusión se nota porque el mentón puede lucir prominente. La mordida invertida dificulta masticar correctamente y suele causar un desgaste inusual de los dientes frontales, además de afectar la estética facial.

En casos de prognatismo mandibular muy marcado (Clase III), a veces es necesario un abordaje combinado de ortodoncia y cirugía, pero en muchos casos moderados la ortodoncia convencional puede alinear la mordida.

Mordida cruzada

Se presenta cuando algunos dientes superiores cierran por dentro de los dientes inferiores, en lugar de por fuera como sería normal. Es decir, la arcada superior y la inferior no encajan de forma transversal; por ejemplo, un colmillo o muela de arriba muerde hacia el lado interno respecto a su par inferior.

Las mordidas cruzadas pueden afectar solo a un lado de la boca o a ambos, e incluso pueden darse solo en la parte delantera (cruzada anterior) o trasera (cruzada posterior). Este problema suele deberse a un maxilar superior estrecho o desviado. Una mordida cruzada no solo altera la masticación, sino que puede producir un crecimiento asimétrico de la mandíbula si no se corrige a tiempo.

El tratamiento suele involucrar aparatos de ortodoncia e incluso expansores del paladar en niños, para ensanchar el maxilar superior.

Mordida abierta

Se caracteriza porque queda un espacio visible entre los dientes superiores e inferiores al morder, de modo que no hay contacto entre algunas piezas al cerrar la boca. Puede ser mordida abierta anterior (si queda un espacio entre los dientes frontales, como los incisivos) o mordida abierta posterior (si el espacio es entre las muelas, de tal forma que chocan los dientes de adelante pero no las muelas).

Muchos casos de mordida abierta anterior están relacionados con hábitos como chuparse el dedo, empujar los dientes con la lengua (deglución atípica) o el uso prolongado del chupete, respirar por la boca,..Esta maloclusión provoca dificultad para morder alimentos con los dientes frontales (por ejemplo, morder un trozo de tomate con los incisivos sería complicado) y a veces afecta al habla, causando ceceo o problemas para pronunciar ciertos sonidos. Es importante tratarla cuanto antes, especialmente en niños, para reentrenar esos hábitos y evitar que el problema se agrave.

En muchos casos se pauta tratamiento conjunto de logopeda para tratar la causa y se corrige la mala oclusión con el aparato indicado para cada caso.

Otros desajustes menos comunes

Existen variaciones más específicas de maloclusión que un dentista podría mencionarte, por ejemplo, la mordida en tijera (cuando los dientes superiores muerden completamente por fuera de los inferiores, sin contacto, como las hojas de una tijera), o las desviaciones de la línea media y asimetrías (cuando el centro de los dientes superiores no coincide con el de los inferiores, dando una apariencia desviada).

Estos casos también se corrigen con ortodoncia, aunque son menos habituales que los anteriores. En general, cualquier situación donde la mordida no sea armónica entra dentro de “problemas de mordida” que conviene atender.

mordida desalineada

¿Por qué no conviene ignorar la mala oclusión y los dientes desalineados?

Tener una mala oclusión o los dientes desalineados, como decíamos, no es un simple detalle estético. Con el paso del tiempo, estas alteraciones pueden generar un desgaste desigual en el esmalte, ya que los dientes no encajan como deberían y chocan en zonas inadecuadas. Esto no solo debilita las piezas, sino que también aumenta el riesgo de fracturas y sensibilidad dental. Además, la mala distribución de las fuerzas al masticar puede sobrecargar la articulación temporomandibular, provocando dolor en la mandíbula, chasquidos al abrir y cerrar la boca o incluso dolores de cabeza recurrentes.

Otro aspecto importante es la higiene. Cuando los dientes están apiñados o torcidos, resulta mucho más difícil cepillarlos correctamente y pasar el hilo dental. Esa dificultad para llegar a todos los rincones favorece la acumulación de placa bacteriana, lo que incrementa la probabilidad de caries y de problemas en las encías como la gingivitis o la periodontitis. En el caso de los dientes separados, las encías quedan más expuestas y vulnerables, lo que también puede afectar a su salud.

No menos relevante es la repercusión en la calidad de vida. Masticar con dificultad, tener molestias constantes o sentirse inseguro al sonreír afecta tanto en lo físico como en lo emocional. Por eso, corregir a tiempo la mordida cruzada y la desalineación dental no solo mejora la estética de la sonrisa, sino que previene complicaciones a largo plazo y aporta bienestar en el día a día. Una mordida equilibrada es clave para disfrutar de una boca sana, funcional y con la que se pueda sonreír sin reservas.

Preguntas Frecuentes:

¿Qué es la mala oclusión dental?

Es una alteración en la que los dientes superiores no encajan correctamente sobre los inferiores al cerrar la boca, afectando la masticación y la salud bucodental.

¿Cuáles son las causas de los dientes torcidos?

Pueden deberse a factores genéticos, hábitos infantiles como chuparse el dedo, la pérdida prematura de dientes de leche o traumatismos.

¿Qué problemas causa una mordida incorrecta?

Puede provocar desgaste del esmalte, dolor en la mandíbula, dificultades para hablar o masticar y mayor riesgo de caries debido a una higiene más difícil.

¿Qué tipos de maloclusiones existen?

Entre las más comunes se encuentran la sobremordida, la mordida inversa o prognatismo, la mordida cruzada y la mordida abierta.

¿Se pueden corregir los problemas de alineación en adultos?

Sí, mediante diagnósticos precisos y tratamientos de ortodoncia adecuados es posible corregir tanto desajustes leves como maloclusiones complejas a cualquier edad.

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